El Proyecto de Decreto del Presupuesto de Egresos de la Federación 2027, dentro de la Estrategia Programática TYY para Pemex, se vincula con el Eje General 4. Desarrollo Sustentable, del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, y establece la soberanía energética como un objetivo estratégico nacional en donde se plantea reducir las importaciones de combustibles, avanzar hacia la autosuficiencia energética y garantizar precios de la energía accesibles para la población.
Por su parte, para cumplir con el objetivo de fortalecer la seguridad y la soberanía energética, se proponen las estrategias 4.1.3, en la que se manifiesta “mantener e incrementar la producción de hidrocarburos para reducir la dependencia externa y asegurar el abastecimiento energético”, y la 4.1.4, que propone “ampliar las reservas de hidrocarburos de forma sustentable mediante proyectos estratégicos de exploración y producción”.
Por años, desde la Alianza Mexicana Contra el Fracking, Engenera y Fundar, Centro de Análisis e Investigación, hemos rastreado los recursos que se destinan a programas presupuestarios que implican el potencial uso de esta técnica. De manera sistemática, se ha denunciado la asignación de dinero público a una práctica para la cual no ha habido consentimiento ni consulta ni participación pública. El fracking se ha realizado en México de manera velada y oculta por parte de Pemex, y hasta ahora se siguen canalizando recursos públicos a ella.
El programa presupuestario que concentra el 48% del presupuesto de Pemex, es el K025 Infraestructura económica de hidrocarburos, el cual tiene asignados $250,784 millones de pesos para 2027. Consiste en 162 proyectos de inversión, entre los cuales destacan proyectos de exploración, extracción, procesamiento, desarrollo y mantenimiento de infraestructura de hidrocarburos.
Históricamente, Pemex ha ejercido recursos para los proyectos Aceite Terciario del Golfo (ATG), Burgos y CEE Miquetla, los cuales se encuentran contemplados en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). Mediante la consulta de asignaciones petroleras y sus correspondientes dictámenes se evidencia que en estos proyectos se ha realizado fracturación hidráulica en algunos pozos y campos petroleros tanto de yacimientos convencionales como de no convencionales. No obstante, tal como se especifica en la nota metodológica, el nivel de detalle de la información pública disponible en el presupuesto anual no permite identificar el monto exacto destinado al fracking para cada uno de estos proyectos, lo que sí se puede determinar es que en estos proyectos se planteó realizar
fracking desde sus inicios, en fases de análisis costo-beneficio, o bien, en los dictámenes técnicos que acompañan las carteras de inversión actuales.